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lunes, 15 de mayo de 2017

La huida




A veces es urgente huir de la calma, en cualquier dirección, sin importar ir directo a la boca del lobo, sin meditar demasiado el destino, simplemente mantenerse en movimiento, como los tiburones que se asfixiarían si dejasen de nadar, para no sedimentar en el lecho de lodo, para no secarse bajo el sol abrasador, para que no ser consumido por el musgo. Al final puede que sólo acabe a la deriva, arrastrado por una corriente, pero al menos habré elegido una corriente.


domingo, 14 de febrero de 2016

Pequeños dibujos I



En las últimas ilustraciones me ha dado por simplificar las formas y tender hacia figuras más geométricas, así que me he propuesto seguir por ese camino no sólo en la ilustración sino también en los apuntes del natural. 

Empecé por lo que tenía a mano, plantas (que no se mueven) y peces (que sólo lo hacen dentro del acuario), ya iré aumentando la dificultad. Quizá los peces de acuario piensen que el universo tiene forma de paralelepípedo y que más allá sólo está el Dios del pienso, que los alimenta y se los lleva al cielo de los peces cuando mueren. O quizá piensen que somos nosotros los que estamos encerrados detrás del cristal.



Ya no sé si me lo he inventado o lo he leído en algún sitio, pero me parece que en Japón hay la superstición de no plantar camelios a la entrada de la casa, es de mal agüero y cada vez que se viese caer una flor, algún conocido estaría a punto de morir. Lo que sí estoy seguro es de que el jacinto representa la muerte prematura en referencia al mito de Ayax. El jacinto del bosque está dibujado a partir de foto, todavía falta un poco para que salgan.

Decidí hacer pruebas en blanco y negro. El primer pez lo detallé demasiado, así que intenté sintetizar y contrastar el segundo. Como me esperaba, al quitar el color acaba pareciendo un pez dibujado por Mignola.




domingo, 17 de enero de 2016

Abismo




El abismo es oscuro y especialmente frío, tanto que secciona todos los huesos y pensamientos como una tomografía se desliza en nuestro interior en busca de heridas fruto del miedo. Su sabor es punzante, copos de nieve de sal pura secan y anestesian con dolor las llagas. El abismo es denso y pesado, no es sino tiempo, recuerdos sedimentados tras muchos años que se aprietan apilados hasta transformarse en olvido. No temas a sus monstruos, se disfrazan con aspecto vistosamente atroz, pero están tan asustados como lo estás tú.

viernes, 8 de enero de 2016

Viaje al centro de tu Sistema Circulatorio




Hay viajes que aunque sean insignificantes en su trayecto, no más que unas escasas decenas de algún submúltiplo del Sistema Métrico Decimal, son auténticas epopeyas homéricas en su resolución, final que suele parcialmente trágico y parcialmente satisfactorio por el mero hecho de acabar. El único destino de estas rutas ha de ser el horizonte. Fijar en un punto concreto una meta no lleva más que a la desilusión.

El punto de partida de estos dibujos era, como en la casa del poeta, una representación tridimensional que por ahora no me he molestado en dibujar. Empezó a tener más sentido cuando lo convertí en secuencia y me vino a la cabeza la imagen de flores marchitas y eritrocitos. La imagen inicial era más densa, como de un papel de pared recargado, pero no funcionaba muy bien para representar lo que quería. Simplifiqué y aún así alguna cosa quedó confusa. Cuando disponga de tiempo para repetirlos en un formato decente, veré si consigo arreglarlo. Quizá diseñe también algún motivo opresivo con el que empapelar paredes.

sábado, 19 de diciembre de 2015

La casa del poeta





Todos necesitamos tener un lugar seguro aunque sea una abstracción. Esa ¡Casa! que gritábamos de niños cuando jugábamos. Muchos artistas emplean refugios frágiles y quebradizos, que acotan un espacio imaginario donde imperan sus reglas, pero a la vez saben que la seguridad que proporcionan es más imaginaria que real, basta con que duden de ella un instante para que todo se desmorone con un soplido.

Habrá artistas que sus cimientos estén fuertemente arraigados en su formación académica o en la experiencia de su oficio. El trabajo duro y la teoría les han enseñado a desarrollar recursos para expresar lo que quieren transmitir y así ante un pequeño destello de inspiración toda la maquinaria se pone manos a la obra para exprimir lo mejor de ese hallazgo.

Sin embargo hay otros más volátiles, para los cuales el trabajo también es importante, pero es una tarea diferente, más bien como buscadores de tesoros. Buscan sin parar y cuando creen que han encontrado algo grande no siempre son capaces de saber bien que hacer con eso, entonces siguen buscando. Acumulan buenas ideas en su cabeza que a veces se multiplican, otras maceran o se funden y otras simplemente se pudren sin ver la luz.

A estos últimos les suele ocurrir que no son capaces de decir nada de interés si no se está desintegrando todo alrededor de su endeble casa imaginaria. No es algo intrínsecamente malo, excepto para ellos quizá, pero es esa extrañeza con el mundo la que les permite ver del revés lo que todo el mundo ve al derecho, y que todos verían igual que ellos si democráticamente se decidiese cambiar de opinión.

Hay quien piense estos seres a veces autodestructivos, estos poetas malditos, no son más que parásitos que destruyen lo que tocan en pos de un supuesto arte, pero eso solo son farsantes, farsantes los hay en todas partes y no son nada interesantes.



El dibujo empezó con la versión tridimensional y luego súbitamente se sintetizó hasta confundirse todas sus dimensiones. Inicialmente me iba a centrar el cubo, pero ahora me resulta prioritario repetir con propiedad los otros.